Agosto 30, 2007
08:45 a.m.

Radio Fórmula FM 103.3 - Oscar Mario Beteta
(II) Carlos Ahumada, Empresario argentino.- Acusa a Diego Fernández de Cevallos de amenazarlo para no publicar libro donde detallará lo sucedido con el GDF.

Transcripción:

OSCAR MARIO BETETA.- Bueno, regresamos con el señor Carlos Ahumada Kurtz, quien se encuentra en Buenos Aires escribiendo un libro revelador, como dice nuestro colega Carlos Ramírez en su columna del lunes sobre el conflicto que lo mantuvo tres años en la cárcel.

Adelante, don Carlos. Y bueno, le pregunto, para retomar el tema con nuestro auditorio, para todos aquellos que nos acaban de sintonizar en cualquier parte del país, en el sur de los Estados Unidos, ¿quienes le han mandado menajes velados o abiertos y con qué fin?

CARLOS AHUMADA.- Concretamente como le reitero, ayer me lo hizo saber mi abogado, Enrique Hostos, fue el licenciado Diego Fernández de Cevallos, en el sentido de que había él que si yo insistía en publicar mi librito, así se refirió al libro que estoy tratando y estoy redactando, que me iban a que él ya había estado en la Procuraduría General de la República ayer, y que iban a tratar de abrir un expediente o a ver de qué manera manejaban la situación para inventarme algún tipo de averiguación.

Bueno, yo creo y tengo fe en que la Procuraduría General de la República no es propiedad, ni está sujeto a los intereses, ni responde a los intereses de ninguna persona en particular, en este caso del licenciado Fernández de Cevallos. Y bueno, tengo fe en que así será.

Yo lo que quería hacerte del conocimiento era precisamente eso, más además la reiteración del licenciado Juan Collado el martes en un desayuno con una persona conocida de él y amigo mío también, en el sentido de que reitero, ratificó las amenazas que el él le había transmitido a mi señora esposa para que no trabajara, de que corríamos peligro de muerte tanto ella, como mis tres hijos y yo en lo personal en el 2004.

Pues esto era todo el objeto de la llamada. Y este pues esperar y tener fe en que la Procuraduría General de la República efectivamente sea lo que creo que es, una institución independiente y no que esté sujeta a los intereses particulares de una persona en lo particular como lo puede ser el licenciado Diego Fernández de Cevallos. Yo voy a seguir escribiendo mi libro, y en cuanto lo termine espero que todos ustedes tengan la oportunidad de conocer lo que sucedió en el 2004, y no solo en el 2004, sino en seis meses antes de 2003. Porque fue un periodo que abarcó antes, empezó desde 2003.

Entonces, nada más era el favor que te quería pedir, hacer pública esta situación, esta serie de amenazas. Pues no voy a desistir de seguir escribiendo mi libro y espero terminarlo de pie y que mi familia no corra ningún tipo de peligro allá en México. Ahorita están en paz, están tranquilos, espero que así sigan.

Es lo que quería comentar, Oscar Mario.

OSCAR MARIO BETETA.- Don Carlos Ahumada, si alguien conoce el contenido del texto es usted.

¿A quién, desde su punto de vista también, podría perjudicar la publicación de su libro?

CARLOS AHUMADA.- Mira, yo no quiero adelantar o especular situaciones. Yo creo que el licenciado Diego Fernández de Cevallos, me imagino que algo le debe de preocupar, por eso está enviándome este recado a través de mi abogado. También quiero aclarar, y aprovecho la oportunidad que me estás dando, este durante estos tres años y medio en algunas ocasiones oí mencionar que el licenciado Diego Fernández de Cevallos me había ayudado para resolver mis problemas jurídicos. Efectivamente, en su momento externo en su momento su compromiso para que si acaso llegaba yo a tener este problema brindarme todo su apoyo.

Quiero decirte, y para todos aquellos que se han llenado la boca en decir que gracias a él obtuve la libertad, que es falso; que el licenciado Diego Fernández de Cevallos no movió un dedo para ayudarme, a tal extremo que mi esposa lo fue a ver, tanto lo repetían todos los medios de comunicación que él estaba ayudándome y que me iba a ayudar, que acudió a su domicilio particular en Lomas de Chapultepec dos o tres veces, lo estuvo esperando en la banqueta y ni siquiera tuvo la amabilidad para recibirlo.

Otra vez estuvieron mis tres hijos y Ceci para efectivamente tratar de ver la disposición que él tenía, que había manifestado él en referidas ocasiones y pedirle su ayuda de resolver mi problema jurídico. Y ni siquiera de la banqueta pasaron.

Entonces, para todos que el atribuyen en gran medida este mi solución jurídica y salida de la cárcel fue por la intervención de Diego Fernández de Cevallos, se equivocan. Y además, se equivoca él y miente al decir que hizo alguna gestión de cualquier tipo, no hizo nada, ni siquiera recibió a mi esposa y mis tres hijos, por lo tanto no hizo nada.

Pues es todo lo que te quería comentar. Si involucra, no involucra, menciona, yo no involucro a nadie, lo único que hago es una narrativa de aproximadamente de mayo del 2003 hasta los últimos días, el 9 de mayo que estuve en la cárcel.

Esa es una narrativa, cada quien sacará las interpretaciones y las conclusiones que le correspondan. Las estoy documentando con información dura, sin lugar a dudas. Irán incluidas transcripciones literales y todo lo demás irán incluidas en el libro. Estoy tratando de ser lo más objetivo posible y lo más claro posible. Nunca he escrito un libro, pero espero que se a de interés este para el público.

OSCAR MARIO BETETA.- Don Carlos, después de la pesadilla que vivió, podría haber escogido, adoptado una posición de bajo perfil, ¿qué pretende usted a través de la publicación del texto entonces?

CARLOS AHUMADA.- Yo lo único que quiero es que se sepa la verdad. Ha habido, durante 1131 días me taparon la boca a fuerzas, no me dejaron decir nada. Todo mundo dijo y desdijo lo que quiso y yo no pude decir absolutamente nada. Mi parte de cómo había yo visto y cómo la estaba pasando. Este, el único objetivo del libro es dejar un testimonio, creo que se lo merecen mis hijos, me lo pidieron desde que estaba en la cárcel. Cuando vinimos aquí en Argentina de vacaciones me reiteraron su petición y es para nosotros muy importante dejar muy claro qué fue, desde nuestro punto de vista, lo que pasó y que fue lo que vivieron mis hijos y qué fue lo que vivió Ceci también, y que finalmente es parte de lo que sucedió o formó parte de la vida política de los últimos años.

Ese es el único objetivo. No es otro, no es ninguna otra situación. Poder decir lo que no he podido decir durante 4 años. Ese es el único objetivo. Y el fin de estar aquí es tratar de estar con el mayor bajo perfil, pero no puedo dejar pasar por alto este tipo de amenazas, advertencias o como le quiera usted llamar.

OSCAR MARIO BETETA.- Don Carlos, le voy a pedir dos minutos y medio de nueva cuenta. Estamos siempre con este reloj. Y regresamos a la parte final de esta charla con dos preguntitas más, por favor.