INDICADOR POLÍTICO
° Ahumada: Diego politiza litigio.
° Salinas presiona; pero no pagan.
Por Carlos Ramírez
La inminente circulación del libro del empresario y editor Carlos Ahumada sobre su encarcelamiento y sobre todo el trasfondo político de los videoescándalos que exhibieron la corrupción de López Obrador se complica por tres hechos:
1) El libro va a incluir un CD con las grabaciones y videos involucrados en el caso. Ahí estarán no sólo los que ya se conocen, sino que va a incluir conversaciones de Ahumada con Diego Fernández de Cevallos y con Carlos Salinas tratando el asunto de la difusión de los videos incriminatorios de López Obrador. Ahí se probará el papel que desempeñaron Diego y Salinas en los videoescándalos de 2004.
2) El expresidente Carlos Salinas quedó atrapado en su propia telaraña. Muchas veces negó su participación en el operativo político contra López Obrador, pero ahora Ahumada va a revelar conversaciones grabadas en circunstancias comprometedoras. Y en el libro Ahumada va a narrar los múltiples encuentros que tuvo con Salinas para planear la difusión de los videos. Los temores a esas revelaciones han llevado a Salinas a enviar mensajes amenazantes contra Ahumada, incluidos algunos sobre la vida del empresario y editor.
3) Diego Fernández de Cevallos también aparecerá en todo su esplendor en el CD anexo al libro de Ahumada. De ahí la reacción del político a los primeros indicios revelados del libro de Ahumada: amenazas de muerte contra Ahumada y su familia por medio de abogados. Hoy miércoles el exjefe Diego dará otro paso: usará el poder de un alto político del PAN para tratar de "convencer" a los abogados de Ahumada a no publicar el libro y menos circular el CD. La desesperación de Diego lo llevó a dar el paso de utilizar a un político de alta jerarquía panista, con lo cual el caso Ahumada podría contaminar al PAN y de paso salpicar al gobierno panista de Calderón, aunque Calderón fue ajeno al incidente porque todo lo manejaron personalmente el presidente Vicente Fox y su esposa Martha Sahagún por medio de Fernández de Cevallos y Carlos Salinas.
Las revelaciones de Ahumada van a incriminar duramente al expresidente Salinas, sin duda la pieza clave en la utilización política de los videos de Ahumada con personeros del entorno inmediato de López Obrador. Ahumada contará, por ejemplo, las dos cenas que tuvo con Salinas en Londres para revisar la estrategia de difusión masiva de los videos. Ahumada había decidido sacarlos a la luz luego de los chantajes del prominente perredista René Bejarano, entonces el principal operador político de López Obrador y sin duda el recolector de dinero en efectivo para las arcas privadas del candidato presidencial perredista derrotado.
Ahumada contará detalles de esas cenas, en las que, para más señas, estuvo presente la esposa de Salinas. Por primera vez el expresidente de la República cometió errores de seguridad. Ahumada, de una manera muy audaz, grabó lo dicho en esa cena con un micrófono secreto. Esa conversación y otras con Salinas van a aparecer en el CD del libro de Ahumada.
Ahumada va a probar que Salinas sí estuvo involucrado en la operación política de los videoescándalos. El editor va a contar algunas cenas en casa de Salinas donde se fijaron los caminos para la difusión de los videos. Y contará también aquel viaje a La Habana, antes de su refugio y reclusión en Cuba, en donde Salinas actuó como guía de turistas y lo llevó por la zona de La Habana vieja. Y obviamente, Ahumada difundirá el contenido de lo hablado.
Por cierto, Salinas enfrentará pronto otro problema legal: la demanda por parte del abogado que logró la liberación de su hermano Raúl. Salinas hizo contrataciones y hoy, arbitrariamente, se niega a pagar.
El problema de fondo de la segunda parte de los videoescándalos lopezobradoristas es sin duda político porque Ahumada tuvo siempre la decisión de exhibir las hipocresías de López Obrador por las corruptelas evidentes de sus colaboradores. Los involucrados -delegados, asambleístas y funcionarios- fueron apenas la punta de la hebra de la corrupción en el entorno de López Obrador en su búsqueda desesperada de la presidencia de la República a cualquier costo y por la vía inclusive de la corrupción.
El libro de Ahumada mostrará también el incumplimiento del compromiso económico que asumieron Fox, Martha, Diego y Salinas. La decisión personal de Ahumada de difundir los videos probará la existencia de un compromiso económico que no fue cumplido: el dinero salió de Fox y Martha, pero se perdió en Diego y Salinas y no llegó a Ahumada.
A pesar del sesgo económico del asunto, el perfil político de esta segunda fase de los videoescándalos de 2004 pondrá en el banquillo a Diego y Salinas pero por medio de ellos podría involucrar una investigación aparte contra Fox y Martha. No se trató realmente de un complot sino que fue el aprovechamiento político de un material grabado que mostraba la corrupción de personeros del primer círculo de López Obrador y en el caso de Bejarano con su declaración de que López Obrador estaba enterado de sus "negociaciones" con Ahumada.
La parte más sabrosa de esta segunda fase de los videoescándalos contra López Obrador va a estar en el CD de las grabaciones de Ahumada.